¿Sección femenina?

La Sección femenina de la Falange Española publicó en 1953 la Guía de la “Buena Esposa”, parece humor negro, pero la realidad es que fueron normas establecidas durante un largo período de tiempo. ¿Qué habría pasado si la sección hubiese sido “feminista” más bien?     guía de la libertad si quieres   quiérete se como te salga del coño tu casa es tuya paraíso
tú decisión
gritafeliz  escúchate tu piel
quéjate

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Jornada de Transexualidad infantil

Ayer tuve la gran oportunidad de asistir a una Jornada de Transexualidad infantil organizada por la Unesco, es por ello que quiero compartir algunas ideas transmitidas con la intención de que no se queden entre esas 4 paredes, aunque me consta que l@s participantes de la mesa (Lucas Platero, Marina de la Hermosa, Almudena Herranz Roldán, Saida García…) y much@s de l@s asistentes, se encargan especialmente de difundirlas.

 Para empezar me gustaría nombrar 2 de las principales entidades que se dedican a luchar por los derechos de niños y niñas transexuales y sus familias, CHRYSALLIS Asociación de familias de menores transexuales y FUNDACIÓN DANIELA; porque “cuando los derechos no son universales, se convierten en privilegios”

 Según la visión social generalizada, las personas “somos lo que tenemos”, y así somos definid@s, en base a unos modelos que se consideran neutros, y en función de lo “que tengamos” nos debemos identificar con uno u otro modelo, y lo que no encaja en ellos, se considera “lo raro”, en este sentido, si tenemos pene, barba, voz grave…somos hombres, y si no tenemos vello facial, tenemos pechos, vulva…somos mujeres, y así crecemos, aprendiendo a definirnos y definir a l@s demás en función de estas normas. Como bien decía Almudena (Sexorum), desde la segunda ecografía, ya te dicen si tu hij@ va a ser niño o niña, en función de sus genitales.

  Hasta aquí nos puede parecer todo “correcto”, debido al aprendizaje que hemos hecho de dichas normas sociales, nos encaja bien.  Pero ¿Qué ocurre?

 Ocurre que existen tantas formas de ser sexuados, como personas en el mundo, y que sólo deberíamos definir a las personas en función de lo que ellas mismas sientan que son, sin necesidad de catalogarnos en modelos, en los que muy probablemente, no encajemos, ¿o es que siendo hombre o mujer encajamos en absolutamente todas las normas que se atribuyen a nuestro sexo? Probablemente no.

De ahí, que cuando una persona se sale de las normas que tenemos asentadas en el raciocinio, pensamos que tiene un problema, cuando la realidad, es que las personas trans*, y en especial l@s niñ@s trans*, no tienen ningún problema con su identidad, tienen clarísimo lo que son y cómo son, no les pasa absolutamente nada, a quien le pasa es a la sociedad, y es ahí donde debemos poner el foco. Por ello, cuando hablamos de transexualidad, es necesario hablar de transfobia.

 Es muy importante destacar, que al igual que no todas las personas somos iguales, las personas trans* tampoco lo son, esta heterogeneidad manifiesta la necesidad de no generalizar sus conductas.

 Lo único que hay que hacer con un niño o niña trans* es acompañar, no necesitan tratamiento psiquiátrico, ni psicológico, a no ser, que al igual que cualquier niñ@, tengan angustias, ansiedad, depresión… Este acompañamiento, según explicaba Marina de la Hermosa, se basa, en “no corregir” sus conductas de género, son lo que dicen ser; crear un “vínculo de confianza”, expresarles que “no hay nada malo” en lo que hacen y son, “facilitar un contexto seguro” donde se sientan bien, y “explicarles que hay personas que no les van a entender”, ya que se lo van a encontrar y deben estar preparad@s.

 Nuestro deber es visibilizar y sensibilizar, para que, como ayer, familias que se encuentran en esta situación, sientan apoyo, comprensión y ganas de luchar.

 Gracias de verdad por esta maravillosa jornada.

El poder de la confianza


Me encanta que los anuncios intenten vendernos cosas que no necesitamos , haciéndonos pensar que eso es lo que solucionará nuestra vida sexual (Por supuesto, es una ironía)

Hace ya varios meses, este spot de una de las marcas más conocidas de preservativos, trataba de hacernos creer que si los utilizábamos, la excitación de las chicas sería más rápida y la de ellos iría más despacio. Actualmente, la misma marca, emite otro anuncio de un lubricante que supuestamente provoca sensación de calor a las chicas y de frío a los chicos, consiguiendo lo mismo que los preservativos, acelerar la excitación de ellas y frenar la de ellos.

Me da mucha pena, que una marca tan conocida, aproveche la confianza que la gente tiene en ella para promocionarse, distorsionando la realidad y teniéndonos confundid@s. A día de hoy la sexualidad sigue siendo un tema tabú, y mucha gente se agarra a lo primero que escucha para solucionar sus dudas.

Con la sexualidad, y en concreto, con la respuesta sexual humana, siguen surgiendo muchas preguntas, debido a la escasa educación que recibimos sobre el tema, o como dice un gran conocido, debido a la “educastración sexual”.

Se dice que los hombres se excitan muy rápido y que a las mujeres “nos cuesta” más; otro dicho popular es que “no hay mujer frígida si no hombre inexperto”, así que si juntamos las dos cosas, llegamos a la equivocada conclusión de que para que una pareja (heterosexual) disfrute, la única solución es que el chico se esfuerce más e intente “aguantar” más tiempo sin correrse.

Ante esto yo planteo dos alternativas. La primera es que dejemos de centrarnos en los tiempos y nos fijemos más en la técnica que utilizamos, comuniquémonos, que no nos cueste decir las cosas, suele haber cosas que nos excitan más que otras, sólo hay que experimentar, hablar y compartir. Dejemos de culparnos y preocuparnos cuando uno/a llega antes que el/la otro/a, ¿por qué solemos terminar la relación cuando el chico llega al orgasmo? ¿Es que no hay otras técnicas con las que seguir? ¿por qué le damos tanto protagonismo al pene? ¿Es que no hay otras formas? De esta manera lo único que se consigue es que l@s dos salgan perdiendo, él porque se siente responsable del placer de ella y tiene que estar más pendiente de “aguantar” que de disfrutar, y ella porque no encuentra su verdadera forma de disfrutar sin depender de él.

Lo segundo que me gustaría proponer en relación a esto, es que dejemos de responsabilizar al otro/a de nuestro placer, busquemos nuestro propio placer y no el de la otra persona, sólo así aprenderemos a disfrutar al máximos de la sexualidad. Seamos dueñ@s de nuestro propio placer.

 

¿Feminista yo? Lo intento

 mafaldaQué duro es querer ser feminista…y digo querer serlo porque a veces yo mima pongo en duda si lo soy. Todo este mundo de los géneros, las identidades…está cargado de tantas imposiciones que ni siquiera queriéndolo creo que pueden llegar a superarse fácilmente.

   Tod@ el que las conozca, sabrá que una vez que te pones las gafas violetas, no te las puedes quitar, y que es, desde ese preciso momento, cuando tu criterio empieza a tomar forma, te sientes segura de lo que piensas, de lo que pones en duda, por lo que luchas, y sobre todo, te llenas de sabiduría, así que te pones manos a la obra y empiezas a luchar. Lo cierto es que te dan ganas de comerte el mundo…pero a la vez empiezas a darte cuenta de la resistencia de l@s que te rodean, comienzas a sentir que se cansan de que lo cuestiones todo, y de que a todo le “saques puntilla”, tanto es así que a veces piensas que empiezas a desgartarte tú con ell@s.

Y entonces empiezas a caer en la cuenta de dos cosas, la primera es, que existe tal adopción e integración del androcentrismo, que no hay nada que esté libre de él, todo está basado en eso, por lo que cada nueva cosa que se construya, cada idea, cada actitud, cada pensamiento se apoya en los mismos cimientos …y entonces te cabreas, no entiendes cómo todavía hay gente que rechaza tu actitud, que la cuestiona, que te vive con hastío, y sobre todo, cómo es posible que no lo vean y no quieran cambiarlo.

   Pero la peor parte es cuando te das cuenta de lo segundo, resulta que cuando vas considerando todo lo anterior, en lugar de aprovecharlo como fuente de motivación para cambiarlo y luchar, observas y reconoces que aunque así sea, es muy complicado no ponerse filtros, precisamente por todo lo anterior, te das cuenta de la necesidad de vivir, y no poder “sacar esa puntilla” a todo, de mirar hacia otro lado, y de repente te ves formando parte de algo que es contra lo que crees que estás luchando…y entonces lo reconoces, ahí está otra vez, formando parte de ti y de tus circunstancias… el falso confort, ahí está para recordarte, que es muy difícil, a pesar de quererlo, ser libre.